Queridos amigos visitantes del blog:

Os doy la bienvenida y os muestro mis novelas gestadas gracias a los conocimientos adquiridos en la investigación criminal y en el estudio del perfil de los ladrones de arte, facetas a las que he dedicado gran parte de mi vida profesional.

Dichas novelas, publicadas en forma de libro por la editorial Taberna Libraria, y, en formato electrónico por la plataforma BUBOK, se basan en dos apasionantes investigaciones ya desclasificadas de los archivos policiales.

Las investigaciones que narro respectivamente en “OBJETIVO BEATO” y “PAPA LUNA, EL RESCATE DE UN PONTIFICE OLVIDADO”, relatan el robo del Códice del Apocalipsis del Beato de Liébana, valorado en 18 millones de euros, cometido en el museo Diocesano de la Seu d´Urgell y en el robo del cráneo de Benedicto XIII, más conocido como Papa Luna, sustraído en el año 2000 en una casa palacio de la localidad zaragozana de Saviñan.

Por otro lado, y con el fin de que el blog sea una herramienta dinámica y atractiva para los aficionados a las obras de arte, periódicamente publicaré noticias y novedades relacionadas con nuestro patrimonio cultural y con las múltiples agresiones a las que se ve sometido.

J.D. Pastor


9 sept. 2014

GENERACIÓN VERDE: DEL TRICORNIO A LA PLUMA




Escriben poesía, ensayo o novela negra. No son una generación literaria, pero tienen algo en común: son guardias civiles que en sus ratos libres, y muchas veces bebiendo de su experiencia profesional, dejan a un lado el tricornio para coger la pluma y dar rienda suelta a su otra vocación.
"Leer a un guardia civil nunca te dejará indiferente", dice a Efe Lali Castellanos, por cuyos ojos han pasado decenas de libros de agentes que luego ha reseñado para la revista del cuerpo.
Son libros "cargados de memoria y de riguroso trabajo. Nutridos de una experiencia vital que a veces supera la ficción, que reflejan lo más oscuro del ser humano y también lo mejor de las personas", resume Castellanos.
David Minayo es guardia civil y poeta. Desde su puesto en Soto del Real (Madrid), este agente de 33 años es autor de "El amor en tiempos de los desguaces de coches", un libro que recoge 68 poemas urbanos influidos por la corriente "poesía de la experiencia" de autores como Luis García Montero.
Minayo reconoce que sus dos vocaciones estás separadas por una línea muy marcada. Y si ser poeta le permite sacar lo que tiene dentro, ser guardia civil "sacia" su "hambre de movimiento", de "estar al pie del cañón, de ayudar a la gente".
Joven es también Nacho García, un agente de 34 años destinado en Santander autor de dos novelas, "El círculo desnudo" y "El círculo sobrenatural", una serie que cerrará un tercer libro, ambientados todos ellos en una Santoña que el autor disecciona social y culturalmente, en un lugar "mágico y maldito".
Novelas de "realismo sucio", de terror, acción y suspense, marcadas por el "maestro" Charles Bukowski, como las define su autor, que se siente más escritor que guardia civil, si bien reconoce que su trabajo le permite conocer mejor la sociedad, "lo que se mueve", y trasladarlo a sus libros.
"Objetivo beato" fue la primera novela de J.D. Pastor, un subteniente que ha trabajado en diferentes grupos de la Unidad Central Operativa (UCO), de cuya oficina de prensa es ahora responsable.
Convencido de que el criminal "siempre deja su tarjeta de visita", a Pastor le picó el gusanillo de la escritura y aprovechó la investigación para recuperar un códice del beato de Liébana del siglo X, robado en La Seu d'Urgell, para escribir su primera novela.
Otra compleja investigación de la UCO, la recuperación del cráneo de Benedicto XIII, centra la trama de su segunda novela: "Papa Luna, el rescate de un pontífice olvidado", escrita esta vez en pareja -como la imagen más popular de la Guardia Civil- con otro agente, Octavio Rani.
Las musas siguen rondando a Pastor, que ya madura su tercera novela, esta vez sobre robos de mapas y documentos en bibliotecas de España, Portugal e Italia. Escrupuloso con el proceso judicial que se sigue por estos hechos, hasta que éste no concluya el autor no la pondrá a la venta.
Un guardia civil, el capitán Alberto, protagoniza la novela "Muerte al fiscal", de José Luis Melguizo, un antiguo miembro de los servicios de inteligencia del Estado que radiografía en esta obra la mafia rusa desde su experiencia en la investigación de la criminalidad organizada.
El autor, que ha dividido en "trancos" (saltos) esta novela negra que ha atraído también a los interesados en la historia contemporánea, eligió a un guardia civil por tratarse de un cuerpo "muy prestigioso y pionero en la lucha contra las nuevas amenazas" criminales, aunque la obra hace un "guiño" también a la buena labor de las policías nacional y locales.
Cuando concluya los dos ensayos de criminología que este doctor en Derecho está ahora escribiendo, verá la luz la segunda parte de su novela.
Quiso el azar que Francisco José Botana, responsable de la oficina de prensa de la Guardia Civil en Barcelona, recibiera el encargo de una editorial de escribir un libro sobre anécdotas en el cuerpo. Recogió unas 300 (fue "más duro recopilarlas que escribirlas", señala) y eligió 89 en una criba exquisita para "no herir sensibilidades".
Esta primera experiencia ha empujado a Botana a escribir una novela, ya avanzada, ambientada en una época que le fascina, la Segunda Guerra Mundial, y plagada de crímenes, relata este agente, que se siente más guardia civil que escritor y que quiere volver a probarse en algo que le entusiasma para superarse a sí mismo sin intención "crematística".
Pedro Blanco está ya retirado, es psicólogo clínico, ha ejercido como tal en la Guardia Civil y ha escrito varios ensayos sobre violencia contra la mujer o el cerebro, como "El centinela que nunca duerme".
Y en un "guiño", pero en prosa, a Pablo Neruda, este polifacético hombre -ha escrito una obra de cante jondo que estrena este mes en Almería y en la que reivindica la etnia gitana- cuenta con un libro de pequeños relatos -"21 historias de amor"-. Y con "La condesa de la Alhambra" se ha atrevido con una novela que, basada en hechos reales, narra la historia de España desde la caída de la II República.
Ha esperado Francisco Martínez su paso a la reserva para escribir "Cinco rosas. Memorias de la vida insólita de un guardia civil", que se presentará el día 20 y que refleja la evolución del cuerpo y cómo han ido los agentes ganando en derechos. Sirve también, afirma el autor, de homenaje a los compañeros fallecidos a manos del terrorismo.
Una lacra que bien conoce el general en la reserva Ángel García-Fraile, quien en "La amenaza terrorista. ¿Hacia la tercera guerra mundial?" recorre la historia de este fenómeno que avanza hacia el radicalismo islamista, el que más debe preocupar en este siglo, sobre todo por los conocidos como "lobos solitarios".


25 abr. 2014

¿CUANTOS AÑOS?

Al referirnos al número 243 podríamos estar hablando de munición de armas de fuego, de un bote de loctite 243, al tránsito de Venus entre el sol y la tierra, el que sucede cada 243 años, pero no, no me refiero a ello, me refiero a los 243 años que el fiscal pide para el que fue electricista de la catedral de Santiago de Compostela, el que un día, muy mal iluminado, sustrajo un Códice depositado en ese centro religioso "Códice Calixtino".
Parece ser que la de los ojos vendados, balanza en una mano y espada en la otra, conocida como "iustitia", desea que este chispas cumpla esa condena.
Era tal la afición por la lectura de este personajillo, que además de libros de la catedral, presuntamente también se apropiaba de las cartas que el cartero depositaba en los  buzones de sus 20 vecinos. ¡Vaya un cotilla!
Señora justicia, como usted bien sabe Venus es muy preciso, tan preciso, que exactamente cada 243 años pasa entre el sol y la tierra; sea usted también justa y precisa, y si en verdad este ex-electricista es declarado culpable, haga que cumpla el máximo de condena por ley permitido; los vecinos de la finca del presunto lo agradecerán y podrán seguir recibiendo tranquilamente sus cartas con extractos bancarios de hipotecas o deudas, con declaraciones amorosas, multas de tráfico, etc.
Estamos expectantes...

9 abr. 2014

MONUMENTS MEN ESPAÑOLES

 Guardia Civil
revisando libros intervenidos
Hace pocas semanas se estrenaba en el cine una película que muestra el trabajo de un puñado de héroes poco recordados por la historia: Monuments Men. La cinta, dirigida y protagonizada por George Clooney, retrata a una pequeña sección del ejército aliado que durante la II Guerra Mundial se ocupó de proteger y de recuperar el arte expoliado por  los nazis. Inspirada en un libro del historiador Robert M. Edsel, la película muestra cómo aquel grupo de expertos halló en una mina de sal austriaca el mayor escondite de arte expoliado por Hitler. Los Monuments Men recuperaron muchas de las mejores obras de nuestra historia que, sin su intervención, se habrían perdido para siempre.

Ya en aquella época, pocos entendían su trabajo. No parecía importante proteger bienes materiales en el contexto de una lucha cruenta y encarnizada. Arriesgar la vida por salvar algo físico era algo que muchos no estaban dispuestos a aceptar. En el film, se refleja muy bien la incomprensión de unos hombres de cultura que querían mantener en pie los cimientos de nuestro patrimonio. Ellos creían firmemente en el hecho de que no estaban protegiendo unos bienes físicos, sino más bien la muestra de lo que somos, los detalles en los que reside cada paso, grande o pequeño, que la humanidad ha ido dando en su peregrinar por la historia. En el seno de la Guardia Civil también existe un puñado de hombres que han recogido el testigo de estos héroes. Aunque su labor no se vea como la más arriesgada o trepidante, sin su trabajo habrían desaparecido muchos de los recuerdos más bellos y sublimes de nuestra especie. Desde los primeros trazos humanos sobre la piedra de los abrigos rocosos hasta las mejores creaciones de los genios de nuestra pintura, el Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se encarga de proteger todos los bienes culturales dentro de nuestro territorio. En tierra firme o en el mar, en yacimientos arqueológicos dispersos por el campo, en las ermitas más descuidadas o en los museos mejor vigilados, su trabajo llega hasta cualquier lugar donde se haya robado o dañado una muestra de nuestro patrimonio. Sus investigaciones son heroicas aventuras dignas de la mejor novela o película de acción, aunque en este caso, la realidad supera a la ficción. Una realidad en la que unos guardias civiles consagran su vida a intentar que las generaciones futuras descubran y disfruten nuestro legado. Editorial revista Guardia Civil. Marzo 2014

7 abr. 2014

SI PUEDES SOÑARLO PUEDES HACERLO

Hace unos días, de la mano de una funcionaria de la Biblioteca Nacional visité sus instalaciones. En la visita, esta amiga me llevó a una sala donde quedé sorprendido y orgulloso al comprobar que en una pulcra estantería se hallaban expuestas mis dos novelas publicadas. Cuando me embarque en la aventura de plasmar en papel algunas de mis mejores, atractivas y rocambolescas vivencias profesionales, jamás pensé en que al llamar a la  puerta de una editorial, la misma se abriría dándome todas las facilidades para mi proyecto.
Con el paso del tiempo y gracias a las nuevas tecnologías, utilizando dos únicas herramientas: un ordenador y una limitada imaginación, decidí crear un blog denominado  novelapapaluna.blogspot.com, a través del cual he conseguido rebasar fronteras y dar a conocer a personas de muchos lugares del mundo, mis modestas publicaciones. El blog, la pasada semana superó las 7000 visitas, cifra  para mi relevante teniendo en cuenta mi breve carrera literaria.
En la actualidad estoy embarcado en una tercera novela basada en la ajetreada actividad ilícita de un húngaro, el que tras  una ruta cultural por bibliotecas españolas, italianas, francesas y portuguesas, sustrajo importantes mapas y tratados de geografía de los siglos XVI y XVIII. 
A pesar de que la vida, desalmada en ocasiones, nos ponga la zancadilla y nos estrellemos, nos volveremos a levantar para hacer realidad lo que un día soñamos.

4 feb. 2014

CATALOGACIÓN E INVENTARIO, SÍ


Pholomeo recuperado tras su robo en la Biblioteca Nacional
Un día ocurrió en el Museo Diocesano de la Seu d´Urgell, en la Catedral de Santiago de Compostela, en la Biblioteca Nacional, en el Monasterio de Santa María del Estany, en el Monasterio de Montserrat, en el Museo Etnográfico de Ripoll, en la Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial, en archivos y bibliotecas de Pamplona, Logroño, Valladolid, Soria, Toledo, etc. Hoy, una vez más, informativos de TV nos endulzan el postre informándonos de la recuperación por la Guardia Civil de ONCE libros y otros importantes documentos históricos de los siglos XVI al XIX, algunos de ellos arrancados de su encuadernación original, recuperados en la casa de un profesor de griego y latín residente en Huelva, el que en la década de los 80 los sustrajo del archivo de un Seminario de la localidad de Tarazona (Zaragoza). En algunos de los lugares descritos, los robos se cometieron con violencia, en otros, al descuido y con habilidad (mutilando hojas de los volúmenes con un cúter) y en otros muchos, aprovechando la carencia de medidas de seguridad o relajación de alguno de los trabajadores, con la gravedad de que muchas de las sustracciones no fueron detectadas hasta pasados meses o años ¿Como es posible que en un recinto donde descansan valiosos tesoros bibliográficos no se detecte su desaparición hasta que un buen día, una pareja de guardias civiles se personan advirtiendo a sus responsables el haber sido víctimas de un robo e instándoles a comprobarlo? Catalogación SÍ, inventario SÍ, medidas de seguridad no vulnerables SÍ, acceso restringido a los fondos bibliográficos sin perjudicar su fomento SÍ; además, legisladores, jueces, fiscales, iglesia, archiveros, coleccionistas, cuerpos de seguridad, etc., deben estar inmersos en una guerra sin cuartel contra una lacra de ratas de biblioteca, que por afán económico pretenden separarnos de nuestra historia. J.D. Pastor