Queridos amigos visitantes del blog:

Os doy la bienvenida y os muestro mis novelas gestadas gracias a los conocimientos adquiridos en la investigación criminal y en el estudio del perfil de los ladrones de arte, facetas a las que he dedicado gran parte de mi vida profesional.

Dichas novelas, publicadas en forma de libro por la editorial Taberna Libraria, y, en formato electrónico por la plataforma BUBOK, se basan en dos apasionantes investigaciones ya desclasificadas de los archivos policiales.

Las investigaciones que narro respectivamente en “OBJETIVO BEATO” y “PAPA LUNA, EL RESCATE DE UN PONTIFICE OLVIDADO”, relatan el robo del Códice del Apocalipsis del Beato de Liébana, valorado en 18 millones de euros, cometido en el museo Diocesano de la Seu d´Urgell y en el robo del cráneo de Benedicto XIII, más conocido como Papa Luna, sustraído en el año 2000 en una casa palacio de la localidad zaragozana de Saviñan.

Por otro lado, y con el fin de que el blog sea una herramienta dinámica y atractiva para los aficionados a las obras de arte, periódicamente publicaré noticias y novedades relacionadas con nuestro patrimonio cultural y con las múltiples agresiones a las que se ve sometido.

J.D. Pastor


14 jul. 2011

BLA, BLA, BLA...

¿Que coleccionista que se precie puede querer una obra de arte para contemplarla a solas, sin compartir su belleza con familiares, amigos u otros aficionados de su entorno? ¿Robo por encargo?
¿Que galerista o vendedor de libro antiguo se arriesgaria a comercializar una pieza mundialmente reconocida, y hoy en día con su reseña sobre la mesa de los despachos de todas las policías del mundo?
En estos días, ruedan y ruedan por diferentes medios de comunicación algunos expertos de pacotilla, los que haciéndose masturbaciones mentales echan parrafadas sobre códices robados, ornamentos religiosos, ladrones de arte, leyes de patrimonio histórico, etc., con la única finalidad de que algún día, alguien, con menos luces que ellos, les contrate como conferenciantes en algún foro y a cambio de algún beneficio económico.
!Que dura es la crisis!
Para que el popular Códice Calixtino, hace unos días totalmente desconocido para esos parleros,  regrese al lugar de donde no debería haber salido jamás, lo más razonable sería  dejar trabajar a los investigadores, que por cierto, y por si alguien lo desconoce, los grupos de la Guardia Civil y Policía encargados de luchar contra las agresiones al patrimonio cultural estan reconocidos internacionalmente por su eficacia, quizás, debido a la gran experiencia acumulada durante décadas al haber sido el patrimonio cultural español un preciado tesoro para este tipo de delincuencia especializada.

12 jul. 2011

TRAS QUINCE AÑOS DE TREGUA

Tras quince años de tregua, de nuevo ratas de biblioteca se han apropiado de otro Códice de gran valor histórico y pecuniario, un Códice Calixtino, que sirvió como guía a los peregrinos del Camino de Santiago en su viaje a Santiago de Compostela.
El próximo mes de septiembre se cumple el quince aniversario del robo del Códice del Apocalipsis del Beato de Liébana, siglo IX,  robado en el Museo de la Catedral de la Seu d´Urgell (Lleida) y recuperado por la Guardia Civil en enero de 1997 en la consulta de un psiquiatra Valenciano.
Deseo que el Apóstol Santiago ilumine a los investigadores, en este caso del Cuerpo Nacional de Policía, para que consigan dar con el paradero del Códice y con los huesos de las ratas malolientes entre rejas, aunque no se porque me temo, que a pesar del daño contra nuestro patrimonio cultural, esa condena será infinitamente menor que lo que cualquier monje, bajo la luz de una vela, tardó en dar colorido a cada una de las miniaturas de estas obras de arte.
Tras la comisión del robo del Beato, Antoni Morell realizó las siguientes consideraciones: …arrebatar los escritos de una comunidad es como desarraigar un trozo feliz de un pueblo, digerido durante siglos Es el patrimonio de una época eminente para la historia de Europa. Es acerbo de la comunidad europea. Robar el Beato es una salvajada contra la cultura y la humanidad. Contra todos nosotros…